Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 428
(que deberían ser los docentes) tachan de incapacidades, o como comúnmente es conocida,
de peyorativa burres; aquello que simplemente es un trance, un pasaje, un estado momen-
táneo de asimilación de los nuevos factores que configuran su siguiente etapa.
Por otra parte, y teniendo en cuenta la idea de umbral como inicio/comienzo de
toda actividad de escolarización desde esta trabajo pretendemos esbozar argumentos que
defiendan una posible interpretación de dicha categoría antes mencionada como un evento
repetitivo, que no culmina al pasar la primera instancia escolar, sino que se repite depen-
diendo de las actividades de enseñanza y aprendizaje en el campo de la lengua que repre-
sentan nuevos saberes para los alumnos. Debido a esto, buscamos proponer tipos de um-
brales que se relaciones con las actividades a desarrollar de los alumnos, la posibilidad de
clasificar esta categoría teórica nos revelaría que en ciertas condiciones, condiciones que
se deberán interpretar en contexto (de alumno de la escuela etc.) los umbrales si bien espo-
rádico en su mayoría de veces; se vuelven repetitivos dependiendo de las actividades que
se desarrollen como iniciales a un tema que se presenta como nuevo ante el alumno. Es el
caso del umbral de la lectura y la escritura en el nivel secundario. Por ello proponemos
tres casos de trabajos de alumnos en los cuales consideramos se puede apreciar claramente
una situación de umbral; dichos corpus está integrado por un primer trabajo que es una
respuesta de libre interpretación en una actividad, otro que surge de una pregunta en una
situación de primer examen y un último caso compuesto por la respuesta a un primer tra-
bajo integrador.
En el caso del umbral de lectura, podemos apreciar a los alumnos apáticos ante esta
actividad y aún más si esta actividad debe ser en voz alta ante un público. Por lo general
esta etapa no se hace extensa en el tiempo, con algunos llamados de atención al colectivo
de alumnos que oficiaran de oyentes puede apuntalarse bien los cimientos tembleques de
dicho umbral. La vergüenza y el miedo a las burlas juega un papel muy importante en toda
etapa inicial, y aún más en las que los alumnos se deben exponer ante sus pares, leer en
voz alta es, hasta para aquellos que se consideran expertos, una dura empleitada. Un
alumno en situación de umbral de lectura en voz alta se mostrara fijado en el quinto tér-
mino que define al umbral y al que Ana Camblong llama pertinencia del silencio. Dicho
termino identitario propone que el alumno durante la asimilación de este proceso presenta
mutismos o taciturnidad, esa melancolía o tristeza que se puede apreciar en un cuerpo que
se muestra indefenso y vulnerable y a su vez “resistentes ante las situaciones críticas,
conflictivas y dificultosas” (Camblong, 2012). Cabe destacar que es un estado pasajero; el
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