Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 383

Por su parte, a propósito del objeto de la educación lingüística, el lingüista rumano Euge- nio Coseriu (1989) plantea lo siguiente: “El objetivo de la enseñanza idiomática no es que los alumnos se conviertan en lin - güistas y gramáticos sino que adquieran conocimiento reflexivo y fundado de las es - tructuras y posibilidades de su lengua y lleguen a manejarlas de manera creativa. Pero, si la gramática (como disciplina gramatical) no puede ser el objeto propio de la enseñanza idiomática– siendo este el saber idiomático, la lengua-, la misma gramática puede y debe ser su instrumento , ya que representa, precisamente, el paso de un co - nocimiento intuitivo a un conocimiento reflexivo, es decir, fundado y justificado” (1989:4). Es por estas razones que la reflexión metalingüística se constituye en uno de los instru- mentos que incide en el desarrollo discursivo-textual de los estudiantes. También en el plano de la enseñanza, Bronckart observa la necesidad de buscar acuerdos acerca del lugar que ocupa lo epistémico y lo praxeológico en la formación de los alum- nos. En este sentido, su propuesta prioriza los objetivos praxeológicos sobre los epistémi- cos; estos últimos han de operar como apoyo conceptual al hacer textual (2008: 9-10). Ahora bien, ¿cómo se manifiesta esta articulación? ¿Cuál es su evidencia? Para nosotros esta articulación adquiere su máxima expresión en y a través de la escritu- ra. Es en ella, precisamente, que la reflexión metalingüística desempeña un papel decisi- vo. Si bien el conocimiento gramatical como descripción es necesario, imprescindible, no es suficiente para que el estudiante escriba bien. En otras palabras: para que se apropie de la gramática como instrumento, se ha de poner en evidencia de qué manera funcionan las palabras en un texto, tanto de los textos modelo que llevamos los docentes de español a la clase, como de los propios, los que construyen los estudiantes. En suma, el estudiante tiene que “hacer” algo con el conocimiento gramatical, y es en ese “hacer” que cobra sentido la elección de un morfema derivativo, la inclusión de un sujeto explícito, la pre- sencia de una pasiva, la posición de un adjetivo respecto de un sustantivo. Y esa reflexión consciente del estudiante sobre lo que puede hacer con el lenguaje para provocar un deter- minado efecto al momento de escribir es lo que nos interesa mostrar a través de los ejem- plos que seleccionamos. 383