y sexto año de la secundaria hacen más uso y más variado de los marcadores discursivos. Registrándose conectores más complejos que requieren de otros dominios. Vemos además, que el marcador discursivo Y, se encontró en todas las secuencias textuales, y por personas de distinta condición social, hasta llegarse a dar una sobreutilización del mismo. La diferencia entre ambos grupos, también se manifiesta en la edad, en los adolescentes se puedo apreciar que manifiestan una diferencia significativa en cuanto uso de los marcadores discursivos. En cambio, en el grupo jóvenes-adultos, los marcadores discursivos son menos frecuentes. Tanto el nivel como los años de escolarización asociados a los informantes son factores determinantes en la elaboración discursiva y, en consecuencia, el tipo y frecuencia de marcadores discursivos. Vale aclarar que los dos grupos tenían conocimiento sobre estas partículas y su clasificación, manifestaban que las habían estudiado, pero no recordaban el contenido en la mayoría de los casos. Además, consideraban en totalidad, la importancia de los marcadores discursivos tanto para la comprensión como para la producción debido a que nos ayudan a entender y a interpretar, con mayor claridad, el acto comunicativo, ya que dichas unidades cumplen funciones importantes en la construcción del sentido del discurso en el que se hacen presentes de manera que, al funcionar como instrucciones de interpretación textual y facilitan la comprensión del mismo. Ahora bien, abordar estas unidades de modo ocasional y disperso, sólo identificándolos en porciones de texto, implica aislar el conjunto que ellos mismos constituyen. En tal sentido, sería pertinente considerar no sólo el funcionamiento en textos como casos ejemplares, sino que, la propia complejidad de las unidades exige un tratamiento que contemple, también, la interacción entre ellos. Si los conectores son palabras que siempre transmiten una idea al conectar oraciones o párrafos, el profesor debe hacer que el alumno sea consciente, de modo explícito, acerca de esas propiedades. Sin embargo, no se debe caer en la ingenuidad de que basta con pasarles a los aprendientes una lista de conectores y su respectiva idea, pues su real uso va más allá de esa información. Analizar los marcadores del discurso, presentes en las secuencias discursivas: expositiva, narrativa, descriptiva y argumentativa, en dos grupos sociales distintos facilitará conseguir datos que clarifiquen su naturaleza y en consecuencia mejorar la efectividad de este tipo de discurso y procesos en el aula como herramienta para el aprendizaje.
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