Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 232
suspender los prejuicios (...) acerca de lo que un texto “debe” significar para los lectores
y otra, la de habilitar, a través de la divulgación y circulación de saberes y
aproximaciones teóricas, formas nuevas y diversas de pensar esos textos” (Bajour, 2008).
Me gustaría contarles algunas modificaciones y ajustes que, en este sentido, he
tenido que ir haciendo. Comparto dos momentos diferentes que tuvieron para mí esa
cualidad del “darse cuenta”:
Al trabajar con el cuaderno de bitácora, advertí que las estudiantes no estaban
leyendo los libros como adultas futuras docentes mediadoras (esto era lo que yo
proponía y esperaba de ellas), sino que estaban construyendo su camino lector
(interrumpido, abortado, poco regado) y que leían y comentaban en un vínculo
primario con los textos, personal, y que debía ser valorizado, antes de que sobre él
pudiera construirse el del mediador. Comparto algunos trozos de mis intrépidas
viajeras, en los que se puede ver algo de esto: lectores disfrutando
“clandestinamente”, tejiendo sentido entre el texto y sus vidas, sinténdose
destinatarios configurados por textos que se suponen escritos “para niños”,
entristeciéndose y alegrándose con inocencia infantil, escuchando hablar a los
personajes con tonadas propias, haciendo esfuerzos para construir significado en
libros que no lo ofrecen fácilmente, comenzando a pensarse mediadoras:
“(A Lucas se le perdió la A) Este cuento lo leí mientras la profe estaba dando clase me
atrapó de tal manera que ignoraba lo que pasaba a mi alrededor, mientras lo leía me reía,
me daba ternura y mucha gracia, en mi mente venían recuerdos cuando era pequeña que
sentía celos de mi hermano más chico y solía hacer cosas para llamar la atención. A
pesar de los años, a veces sigo haciendo cosas para llamar la atención.
Me siento identificada con el cuento Lucas perdió la A porque en esta vida hay muchas
cosas peores que tener hermano s y yo tengo los padres y hermanos más buenos del
mundo.”
“(El tambor de las brujas) El cuento tiene ilustraciones fantásticas, entretenidas,
llamativas por su diversidad de colores. El cuentito al comienzo es un poco triste, ya que
trata de un hombre que se aprovecha de la bondad de su hermano más pequeño pero al
final es espectacular es más divertido, alegre ya que el hermano pequeño corre con más
suerte”
“(El mar no crece cuando sube, sólo se desparrama distinto) Este cuento lo leí del aula
virtual me gustó es muy divertido me causó gracia las versiones de cada uno, de su
explicación de las mareas y también me imaginaba la tonada cordobesa. Sus imágenes
son coloridas.”
“(Hay días) [...] Este cuento me llegó muchísimo, en varios significados de ese
sufrimiento, y como la madre la acompaña ese momento decisivo de no estar solas. Luego
de leerlo varias veces lo entendí que se trataba de la ausencia del padre, este tema en la
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