“ Literatura en el Nivel Inicial” es el nombre de la materia que amasamos cada año con grupos de unos 35 estudiantes de tercer año, en el Profesorado de“ la Normal” República del Perú, de Cruz del Eje. Esta asignatura forma parte del plan de estudios de los profesorados para Inicial y Primaria en Córdoba desde hace tan solo cinco años. Su existencia señala una autonomización muy reciente del campo de la enseñanza de la Literatura con respecto al de Lengua.
Durante estos primeros años de existencia autónoma de la materia, me encontré con un problema central, a saber, que la asignatura está guiada por un programa 57 que, aparentemente, configura o supone un destinatario( estudiantes de nivel superior que habrían atravesado óptimamente experiencias con el lenguaje y la literatura durante sus trayectorias previas) que dista mucho de coincidir con la gente real que tenemos en las aulas. Desde el plan de estudios, se indica comenzar con una problematización acerca de elementos definitorios de“ lo literario” y problemáticas del campo de la LIJ y de su relación con lo escolar. Pero lo que en la práctica sucede es que, frecuentemente, se teoriza en el aire debido a una falta de experiencia concreta de los formandos con el objeto. Esto se hace aún más notable cuando comenzamos a pensar actividades para el trabajo con los chicos, momento clave para que las y los docentes en formación se vayan conformando como mediadores.
Si observamos las sugerencias, prescripciones y propuestas que aparecen en los diseños curriculares actuales para la provincia de Córdoba – Inicial y Primaria en sus distintos grados – cuya perspectiva en cuanto a la enseñanza de la literatura podríamos situar como“ socio-cultural”, podemos leer que se está pensando en un redimensionamiento del objeto de enseñanza, en tanto saberes acerca de las prácticas de lectura y de escritura literaria, consideradas desde la dimensión personal( como configuradoras de subjetividad e identidad) y sociocultural. Este redimensionamiento supone una acción de enseñanza que garantice que tales aprendizajes sean posibles. Esta impronta también aparece claramente en los planes de estudio para los profesorados de nuestra provincia, que se proponen, fundamentalmente, la formación de mediadores entre la literatura y los niños.
Para esto, y centrando nuestra mirada en los maestros en formación, nos encontramos con una serie de problemas que deberemos abordar y que son, sobe todo, del orden de la relación personal con el objeto y del orden del conocimiento del objeto:- Muchos estudiantes no son habituales lectores de literatura, o no se autoconsideran como
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Diseño curricular para el profesorado de Educación Inicial( 2015). DGES, Cba.
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