Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Seite 202

miento y la gente se enganchaba y nos reíamos (se pone de pie y muestra los movimien- tos) Vos hacías eso con una búsqueda de soltar el cuerpo. No te podés meter a leer e in- terpretar así (se sienta rígidamente)... (Entrevista Nº 5) En el fragmento analizado llama la atención la referencia al cuerpo, como constituti- vo del acto educativo. La tradición escolar, que ha disciplinado los cuerpos, relegándolos a los espacios fijos del aula y de los bancos, parece buscar, en esta experiencia un resquicio que los recupere para el aprendizaje. Foucault (1976) señala el proceso que la escuela – junto a otras instituciones- llevó adelante, para disciplinar los cuerpos, controlando el es- pacio físico, el manejo del tiempo y los ritos y actividades. “...El cuerpo, al convertirse en blanco para nuevos mecanismos del poder, se ofrece a nuevas formas de saber...” (1989: 159) Resulta evidente, en las expresiones de la profesora entrevistada, la búsqueda de una ruptura del espacio físico y del esquema corporal de la escuela tradicional, como puerta de entrada a una lectura “indisciplinada”, a una lectura como acto de resistencia. La serie de testimonios recogidos, así como muchas de las prácticas didácticas descriptas en los libros de temas y en los documentos curriculares, da cuenta de esta búsqueda de un modo de leer que resultara contrahegemónico. Junto con ello, la lectura en voz alta se asume como un puente entre los potenciales lectores y los textos. Realizada por el docente, devenido en mediador de lectura 52 , la lec- tura en voz alta adquiere un fin comunicativo, en tanto permite la constitución de una co- munidad de lectores caracterizada por la pluralidad de voces y perspectivas. El mediador “presta” la voz y el cuerpo al texto para acercarlo a otras personas: ... Yo analizaba las tiranías, esas cosas, un poco la solidaridad con el otro. Una vez había una alumna con cara muy triste y charlando descubrí que sufría de mal de amor. Comencé a leerle una poesía de Mario Benedetti, a mí me gusta leer, y el teatro me ayudó mucho en eso… puse el alma y ¡claro!... me acordaba de mi época… fue rescatable por- que algunos me preguntaban -¿cómo se llama? -Mario Benedetti, les decía yo... estaban enloquecidos me pedían que lea más... Recuperamos la noción de mediador como aquel que tiende puentes entre los lectores y los textos, puentes constituidos por una diversidad de estrategias, entre las que, la lectura en voz alta aparece como una de las más recordadas. (Petit, 1999) 52 202