Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 201

1994) para pensar desde ella categorías propias que permitieran reconocer la co-existencia de literaturas situadas en el conflictivo cruce de sociedades y culturas. Desde un posicionamiento que denuncia el colonialismo en las categorías de pensa- miento y pretende “resistirlo”, un importante sector del campo intelectual constituye una línea de análisis que tiene influencia en la formación docente hasta la actualidad. En el caso de la Universidad Nacional de Salta (U.N.Sa.), ésta conformó una fuerte l ínea de in- vestigación y formación dentro de la carrera de Letras en la etapa estudiada. El regreso a la Universidad de los ochenta de los cesanteados por la dictadura, la in- corporación de lecturas y textos teóricos hasta entonces silenciados, el clima de eferves- cencia social de la época marcaron una fuerte impronta en la formación inicial de los do- centes entrevistados: ... Una vez leímos juntos el texto de Ana Pizarro sobre el proceso de la literatura la- tinoamericana, el estudio de la Literatura funcionó en todo este contexto de recuperar lo marginal. Recién estaba entrando esto también en la Universidad, porque había vuelto la Zulma. 51 y nos los estaba tirando y creo que fue un golpe en ese momento de recuperar lo marginal, que empezaba con los primeros momentos de la salida democrática... (Entrevis- ta Nº 4) Al analizar las trayectorias profesionales de los entrevistados, resulta llamativa la fuerte huella de este posicionamiento en quienes se formaron en la U.N.Sa. entre 1982 y 1990 y llevaron adelante el área de Comunicación y Expresión en el proyecto B.S.P.A. Los procesos de hibridación y ruptura estuvieron presentes en las decisiones didácticas a través de la incorporación de diversas prácticas sociales que se ponían en diálogo en el aula con la práctica literaria: ...El juego dramático les permitió desarrollar el sentido de valores, cuando uno les pide... es poner tal cosa y es toda una cuestión de inhibición que en este juego se logra superar un poco audazmente. En Vaqueros la gente venía muy cansada de trabajar (se re- cuesta en la silla para mostrar la postura corporal que encontraba entre los estudiantes), venían obreros de finca, peones. Sí, gente que trabajaba en la casa, que iban a los barrios de Cuidad del Milagro. Yo entraba con la certeza de lo que tenía que hacer, no había con- sultado a nadie. Yo cuando entré al BSPA me tomaba quince minutos para hacer estira- El entrevistado refiere a Zulma Palermo, una de las profesoras de la carrera de Letras, ce- santeada por la dictadura y que había vuelto a la Universidad en el tiempo en que él se estaba formando como docente. 51 201