Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 948

el género textual que se espera los aprendientes construyan, y no como una mera reproducción de una actividad que no los conducirá a su próxima zona de desarrollo. Son consideradas herramientas que conducen a los sujetos a mayores desarrollos mentales. En este sentido, afirma Riestra (2008, 309)213 que las consignas son “eslabones dialógicos a través de los cuales interactuamos mentalmente con nuestros alumnos en sus procesos de aprendizaje”, desde nuestra acción desplegada (la enunciación de la consigna como organizadora de la actividad) a la acción mental realizada por aquellos. En el ámbito de la recepción del alumno, la consigna, como andamiaje en la realización de acciones mentales y como mediación entre lo que se piensa y lo que se dice, es: a) el espacio del problema a resolver, b) el trayecto de elaboración mental que permitirá apropiarse (…) de determinadas capacidades discursivas, c) las diferentes explicaciones que producirán unos u otros anclajes como creencias sociales. (Riestra, 2008, 311, 312)214 En suma, una consigna es un texto que pretende organizar la actividad mental del receptor en un espacio interpsicológico, de conducirlo a su próxima zona de desarrollo. Para ello, moviliza secuencias (dialogales, explicativas, instruccionales y argumentativas) con miras a lograr la producción autónoma de textos planificados (Riestra, 2008). Durante las clases, las consignas deben aclararse, explicarse, reformularse, a fin de colaborar con la progresión mental del alumno (aspecto intrapsicológico), tanto en las actividades de lectura como en las de escritura. 213 Riestra, Dora (2008) Ob. Cit. 214 Riestra, Dora (2008) Ob. Cit. 934 Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas