Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Página 929
de lectura y/o escritura que suponen la realización de determinadas
operaciones discursivo-cognitivas. Muchas de estas operaciones
-como por ejemplo definir, comparar, ejemplificar, entre otraspueden haber sido solicitadas previamente en otras experiencias
educativas (refiriéndonos por ejemplo al sistema escolar). Sin embargo, como mencionamos en el marco teórico, la Universidad
plantea a los ingresantes objetos de conocimiento particulares, y les
exige que lleven adelante prácticas específicas (académicas) tanto
cuando abordan los objetos de conocimiento, como cuando producen textos escritos.
Ahora bien, el análisis de las producciones escritas recolectadas
muestra la persistencia de algunas dificultades de los estudiantes
cuando deben acercarse a los objetos de conocimiento, y cuando intentan elaborar textos orientados por las consignas mencionadas.
Así entonces, consideramos que el taller dictado en el mes de febrero, constituye un primer acercamiento incipiente a las prácticas de
lectura y escritura académicas, sin embargo, no se constituye en
una instancia de aprendizaje efectiva. En efecto, la realización de
un taller de una duración de entre 7 y 9 encuentros, difícilmente alcance para abordar y generar prácticas distintas a las naturalizadas
en instancias educativas, o laborales, previas. De hecho, las dificultades halladas en las producciones muestran la necesidad de destinar una mayor cantidad de tiempo y de estrategias, que permitan
brindar las herramientas necesarias para que los estudiantes puedan transitar el ingreso a la formación superior de forma más satisfactoria. Efectivamente, hemos mostrado la subsistencia de muchas
problemáticas que los estudiantes continúan teniendo, aún en el
marco de los distintos encuentros destinados al trabajo con las
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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