Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 887
Entre las propiedades que distinguen al texto electrónico, en
comparación al texto impreso, Chartier resalta que el formato digital permite someter, fácilmente, el texto a múltiples operaciones,
como puede ser la de "convertirse en coautor", "en uno de los actores de una escritura a varias manos" (Chartier, 1999: 258, 259). Pero,
por otro lado, el formato del texto no determina, necesariamente y
de manera inexorable, la posición del lector frente al papel o a la
pantalla. En cualquiera de los dos escenarios, el lector debe elegir
entre una posición activa, que lo conduzca a una actividad exploratoria, favoreciendo la interpretación polisémica del texto; o realizar
una lectura pasiva, es decir, leer conforme a las estructuras y convenciones establecidas por la cultura letrada y/o industrial, leer en
forma lineal un objeto asible, “legible”, como lo plantea Barthes
(1980).
Experiencias de lectura
Este trabajo se sustenta en la idea de que la lectura constituye uno
de los instrumentos principales de acceso a la información y una
herramienta imprescindible a la hora de enseñar y aprender. En la
era digital, las tecnologías promueven nuevos ambientes que, a su
vez, generan imaginarios que conducen a nuevas prácticas de lectura y a cambios en los procesos del enseñar. Las representaciones
que tenemos los docentes sobre las maneras de leer en distintos soportes se traducen en nuevas formas de entender la enseñanza y el
aprendizaje. En algunos casos existe una sobrevaloración de las potencialidades de Internet para acceder a información o por creer
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
873