Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 822
aprender a escribir géneros que variaban mucho entre áreas de estudio. Si bien el curso ofrecía la posibilidad de asociar un trabajo
con los requerimientos de escritura de alguna otra materia que estuvieran cursando durante el semestre, esta opción era complicada
en la práctica, y representaba un enorme desafío de alineamiento
que no estaba coordinado institucionalmente. Por ello, se adoptó
un modelo que aborda, desde el primer día, la escritura en el área
disciplinar del estudiante, anclando los contenidos y aprendizajes
en la escritura de textos útiles para su formación. De este modo, el
curso original se separó en tres áreas disciplinares amplias: 1) Ciencias Sociales, Artes y Humanidades, 2) Ciencias Naturales y Matemáticas, y 3) Ciencias de la Salud. La separación implicó que algunos contenidos se diferenciaran para ajustarse a las necesidades de
cada grupo específico. En concreto, esto se traduce, por ejemplo, en
que cada área recibe instrucción en la escritura de un género frecuente (como el ensayo o el informe bibliográfico) y en la norma de
citación más utilizada (como APA o Vancouver). Otros aspectos
propios de la escritura en cada área se trabajan en videoclases de
acuerdo con los las dificultades recurrentes o dudas que aparecen
emergen en la revisión.
En virtud de satisfacer el requisito de disciplinariedad, también
se adoptó la práctica de escritura por proyectos (Stoller, 2002). Para
cada semestre se determina un tópico general de investigación que
los estudiantes conocen y al cual se acercan, primero, desde una
perspectiva de divulgación científica (por ejemplo, mediante la lectura de columnas de opinión o informes de instituciones públicas).
Luego, cada estudiante delimita un tema concreto para investigar
durante el semestre, el que aborda utilizando fuentes académicas
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas