Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 803

Cuando escribía algún comentario, lo hacía en Word y lo leía varias veces para que se entendiera lo que quería transmitir, y luego lo publicaba. Pudimos apreciar, además, el modo en que las redes sociales han colonizado la producción de textos juveniles. Así fue como malinterpretamos algunas intervenciones que nos parecieron inicialmente triviales —“estoy de acuerdo con lo que dice X”—. En la devolución final, las estudiantes nos dijeron que notaron la ausencia de la opción “me gusta”, propia de Facebook, como otro modo de dialogar con las intervenciones ajenas y que debieron recurrir a esas respuestas para sustituirlas. El aula ampliada inauguró un nuevo espacio comunicativo y de circulación de saberes, vinculado con las formas de consumo cultural de los jóvenes de los sectores más privilegiados en sus momentos de ocio: descarga de archivos a demanda; lectura en pantalla, colaboración, redes. La gran ductilidad expresiva propia de las comunicaciones en tiempo real se instaló fuertemente en los foros y se exhibió tanto en la puntuación y la tipografía como en el uso de onomatopeyas y apodos177: Wow que corto!!! no pensé que esta muchacho iba a cortarse la cabeza, quede boca abierta ja cuando lo hizo, este muchacho si que perdió la cabeza por amor... (Anabela) 177 La escritura históricamente constituida, nos dice Emilia Ferreiro, no es un reflejo de la oralidad sino un sistema de representación a varios niveles, que deja de lado —o sea, no representa— distinciones esenciales para la comunicación oral —énfasis, modulaciones entonativas, reiteraciones, pausas intencionales, esbozos y enmiendas—. Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 789