Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 799

Utilizaron, en ese caso, las disponibles en la biblioteca —sólo ocho —, o generaron estrategias personales. Sin embargo, pasados tres años, algunas modificaciones importantes se han ido manifestando. En primer lugar, la cantidad de computadoras móviles disponibles en la población estudiantil ha crecido, ya porque hay estudiantes que han resuelto adquirir un equipo, ya porque varias de ellas cuentan en su grupo familiar con alguna de las netbooks distribuidas por Conectar Igualdad en la escuela media. Por otra parte, el uso masivo de los teléfonos inteligentes con sistema operativo android, conexión Wif y 3G ha logrado imponer tendencias novedosas en la comunicación social. Como sabemos, una de las principales características de estas nuevas tecnologías es su ubicuidad, que hace que las computadoras pequeñas se integren en nuestro ambiente cotidiano sin que nosotros nos percatemos de ello. Las estudiantes, equipadas masivamente con teléfonos celulares multifunción, graban las clases, interactúan en WhatsApp permanentemente, sacan fotos y las suben al Facebook. Sin embargo, ¿qué pasa con aquellos usos de la tecnología más vinculados a contextos de instrucción? Observamos que la distribución del capital cultural continúa siendo desigual. Como decía Emilia Ferreiro, “la brecha digital existe, sí,