Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 575

apariencia más evidentes, como Estudia porque no sabe hablar en español/ Estudia para aprender) genera conflictos desde el principio. Muchas veces, estos fenómenos de interlengua 99 se incrementan a medida que el estudiante va avanzando de nivel, sobre todo cuando percibe ciertas expresiones que pueden ser a la vez ‘causales’ y ‘finales’ (lo hace por/ para molestarme; me esfuerzo por usar las preposiciones; tengo razones para volver a mi país), o al observar que en realidad las que aprendió como “expresiones finales” pueden parafrasearse por lo que en sus cursos clasificó como “expresiones causales” (Estudió para aprender porque quería aprender), y más aún al notar que, aun cuando crea haber delimitado las expresiones ‘causales’ de las ‘finales’, aparecen nuevos modos de expresión de la ‘finalidad’ que se dan con ciertos verbos pero no con otros (Juan sale para/ a ver la luna, pero Juan baja las escaleras para salir/ *a salir). A todo ello se suma la complejidad que implica la incorporación del modo subjuntivo a partir del nivel intermedio, la cual abarca diferentes aspectos: por un lado, el aspecto morfológico que es aún más difícil para aquellos que en su L1 no tienen la distinción modal indicativo/ subjuntivo; por otro, el aprendizaje de los factores que determinan la elección del infinitivo o del subjuntivo, e, incluso, el hecho de poder utilizar un sustantivo (o nominalización: Mendoza se prepara para la recepción de turistas). Los ejemplos que analizaremos corresponden a alumnos mayores de 16 años, provenientes de grupos plurilingües, comprendidos entre los niveles B1 y C1 del MCER, que estudian español en situa99 Preferimos la denominación ‘fenómeno de interlengua’ (cfr. Selinker 1972) a la de ‘error’, ya que se trata de fenómenos propios de la adquisición de una L2, en una aproximación paulatina a la lengua meta u objeto. Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 561