Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 56
rías de diversas disciplinas. Dentro del campo de la escritura se
puede formar otro subcampo o ámbito social de lo educativo, porque la escritura es un contenido de enseñanza inherente al ámbito
de la lengua y la literatura si consideramos que el objeto de enseñanza es el género o las prácticas del lenguaje, y es transversal: cada
disciplina o campo de conocimiento enseña los géneros que les son
propios.
El ámbito de lo educativo de la enseñanza de la escritura, en la última década del siglo XX y, con mayor énfasis, en los inicios del siglo
XXI, le otorga al género borrador una importancia pedagógica en el
desarrollo de saberes alrededor de la práctica escritural que lo incorpora paulatinamente, con diferentes variantes, en la planificación de
secuencias didácticas donde se llega a la edición de un texto luego de
la reescritura de varios borradores. Esto se debe a los aportes que realizan las ciencias cognitivas, en especial, el modelo procedural (Flower y Hayes, 1996; Scarmadalia y Bereiter, 1985) y que señalan la revisión y el control de la progresión del texto como procedimientos del
proceso de reescritura que se hace en los sucesivos borradores.
Los participantes de la situación comunicativa alrededor del borrador son enseñante-experto, sujeto institucionalizado o legitimado y receptor-lector destinatario de la escritura realizada por un
aprendiz-inexperto, sujeto agente de la escritura que, desde la
perspectiva de interaccionista, produce un ejemplar de género destinado a otro o unos otros que no es el enseñante ni su grupo de pares (Bronckart, 2005 citado por Florencia Miranda, 2012, 78). Este
primer ejemplar, al que el enfoque procedural denomina borrador,
es el resultado de varios procesos cognitivos asociados con el archi-
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas