Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 557
Siguiendo a Foucault, él nos remite a la idea “de una voz portadora de un punto de vista que se hace escuchar más allá de la adhesión a la voz y puntos de vista de los demás, expresando una contribución nueva sobre un tema” y “subsume la cuestión de número
eventual de los sujetos extralingüísticos incluido, los colectivos”
(Rabatelìbidem: 16.)
La cualidad de auctorialidad implica un conjunto de matices
enunciativos que no se limita a las marcas personales y espaciotemporales e incluye la gestión de las fuentes, la selección de las nociones, su presentación así como su jerarquización y su discusión.
“El conjunto de estas figuras construye la perspectiva que el autor
adopta sobre su texto, que comparte más o menos explícitamente
con su lector” (Rabatel, 2007: 41), de manera que la auctorialidad
posee una dimensión argumentativa-pragmática capital y reposa
sobre la gestión de la polifonía lingüística “nocional”.
Esta dimensión argumentativa afecta la voz propia del autor –su
ethos- así como el peso racional y argumentativo de su discurso, a
través de posturas de co-enunciación con las autoridades de las
fuentes o de sobre-enunciación, en las reformulaciones personales
Como ejemplo, en nuestro corpus, la modalidad seleccionada para
las citas evidencia la tensión en la que se debate el estudiante- autor entre la autoridad de las fuentes, las normas aprendidas acerca del género
académico producido y la gestión de su propio punto de vista.
Posicionamiento auctorial frente a la información
La evidencialidad y la modalidad textual son otros dos parámetros
discutidos en el análisis del discurso. La actitud del autor hacia el
contenido muestra el grado de compromiso entre el emisor y su
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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