Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 458
persona singular formal, usted. La interacción prosigue en los márgenes no marcados con las cláusulas iii y iv hasta que la pregunta
del cliente en la cláusula vi (cómo sabe?) produce un quiebre: la solicitud de información es inesperada, sale del orden no marcado, por
eso el cliente la anticipa con unas disculpas realizadas mediante
una cláusula menor (perdón vi). El vendedor reacciona con otra cláusula en modalidad interrogativa (vii) con la que muestra no comprender el objeto de la pregunta, objeto que su cliente explicita en la
cláusula viii. Las consultas del cliente al vendedor están contempladas en el marco genérico, siempre y cuando su objeto sea la compra,
no el vendedor. Como en la interacción anterior, el cliente transforma a su interlocutor en el sujeto gramatical de la proposición interrogada ( qué estás leyendo II,i; cómo sabe III,vi). Sin
embargo, el entorno multimodal permite identificar dos tonos absolutamente distintos para la “misma” intervención marcada:
mientras que los gestos y las expresiones faciales del cliente de la
interacción II sostienen una interpretación en términos de empatía
y acercamiento, en este caso la tensión en el rostro de los personajes, el gesto del empleado de tirar el paquete de clavos sobre la balanza y la ironía de dar la razón y asumir la equivocación con las
cláusulas declarativas ix y x (cuyos sujetos gramaticales son respectivamente, tiene razón y me equivoqué) producen una
ruptura en la relación, aumentando la distancia y minimizando la
cortesía. Nuevamente, es el entorno multimodal que provee la escena completa el que nos permite interpretar los saludos finales en
términos poco amistosos. De otro modo, sería mucho más difícil
definir el tono distante y hasta poco cortés del intercambio.
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas