Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Seite 456
cupera el curso normal, no marcado, del intercambio: las cláusulas
v y xii de modalidad interrogativa representan pedidos de información por parte de la empleada: pregunta si va a llevar algo más (es
esto nada más? v) y solicita cambio (más chico no tendrás? xii). Estos
pedidos de información contrastan con aquel de la cláusula i en
tanto los objetos de las preguntas son, ahora, pertinentes (la compra y el dinero). Es interesante la opción por el futuro simple del indicativo en la cláusula xii que, evidentemente, no porta valor temporal: lo que la cajera quiere saber es si su cliente tiene cambio, no si
lo tendrá en un futuro. En este caso, el futuro simple contribuye con
la modalización del enunciado: la posibilidad de que el comprador
tenga cambio se minimiza al optar por el futuro y la polaridad negativa. Disminuyen, así, las expectativas y se atenúa, de ese modo,
la imposición sobre el cliente. Este último responde negativamente
con una opción léxica cargada valorativamente (me matás xiii)
mientras busca cambio ostensivamente, demostrando físicamente
la intención de colaborar aunque, en rigor, esté afirmando lo contrario con su cláusula declarativa. La cajera replica inmediatamente
con la repetición de la cláusula xv (no importa), desestimando el problema y proveyendo inmediatamente una solución con la cláusula
xvi, modalidad declarativa aunque modalizada por el adjunto modal (voy a ver) y la condición (si llego). La modalización, en este caso,
justifica la intromisión anterior (de no tener problemas con el cambio no lo habría solicitado) al tiempo que resuelve el conflicto. Él la
ayudó antes (v), ella colabora ahora. Más allá de que los participantes mantienen una relación absolutamente casual y definida solo
por la interacción en curso, mientras dura el intercambio la distan-
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas