Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 269

je y, de este modo, comprender el significado como un fenómeno fraseológico (Stubbs, 2001). El enfoque fraseológico no descarta estudios semánticos previos respecto del significado de una unidad léxica sino que los incluye. Las unidades léxicas tienen un significado inherente. Sin embargo, el mismo no estaría presente solo en el lexema sino que va más allá de los ítems aislados. Esta aproximación al significado plantea una interfaz semántico-pragmática, desdibujando, de este modo, los límites entre semántica y pragmática (Dam Jensen & Zethsen, 2007 en Zethsen, 2008). El contexto es parte de esta interfaz. Para comprender el concepto de prosodia semántica debemos hacer la diferencia entre ésta y el concepto de connotación de una unidad léxica. Louw (2000, en Tercedor S., 2010:3) señala que las connotaciones de una unidad léxica son parte de su valor semántico más central, y aparecen, además, en su definición lexicográfica. Son accesibles al usuario del léxico a través del conocimiento del mundo. Por otro lado, la prosodia semántica se expresa a nivel colocacional. Munday (en prensa, en Tercedor S., 2010) sostiene que: “La prosodia semántica pone de manifiesto computacionalmente el potencial combinatorio de una unidad neutra con palabras positivas o negativas que le confieren ese valor semántico que normalmente no es interpretable ni accesible a través del conocimiento del mundo, ni está disponible en las obras lexicográficas”. Para Louw (2000, en Louw & Chateau, 2010) la coherencia semántica de los colocativos tomados como un todo, genera la prosodia semántica que se asocia a la palabra. Por ejemplo, Tercedor (2010) muestra que la palabra guerra tiene una connotación negativa como parte de su valor semántico, mienInvestigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 255