Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 137
vez, las clases de textos (literarios) y algunos de los aspectos destacados como relevantes (creatividad, expresividad) se asocian fácilmente
al aula de literatura, pero no a las prácticas letradas en la totalidad de
las asignaturas curriculares. En algunas respuestas, analizadas más en
detalle, se revela una concepción de la escritura o bien como talento
que no puede constituirse en objeto de enseñanza o bien como mero
instrumento de transcripción del pensamiento.
Es evidente que estas concepciones implícitas son nutridas por
el rol tradicionalmente destinado a la escritura en el sistema educativo: objeto privilegiado de enseñanza en la alfabetización inicial, la
escritura en la escuela secundaria ha sido tradicionalmente relegada al aula de lengua como instrumento de expresión individual descontextualizada.
En suma, los resultados configuran un estudiante autoestigmatizado,
que no percibe el impacto transformador de la escritura a través del
currículum y que asocia la escritura a la ortografía, la caligrafía y la
creación ficcional, pero que, aun así, se muestra dispuesto a aprender.
El foco de las respuestas estudiantiles en aspectos normativos y
superficiales, muchas veces orientados a necesidades futuras o desescolarizadas, junto con la priorización de la escritura creativa y expresiva, pueden encarnar concepciones implícitas que dificulten la
aceptación de un trabajo a nivel textual con géneros escolares y académicos de formación. Por tanto, estas creencias subyacentes deben ser asumidas y deconstruidas en cualquier iniciativa de alfabetización en la escuela.
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