Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 121
que no permitiría un mejor equipamiento y revela también un capital cultural en el que no está presente el manejo tecnológico y del
idioma inglés para emplear en forma más productiva y diversificada tales recursos.
Los usos y tipos de apropiación de la tecnología, como en este
caso Internet, no parecen estar orientados hacia la construcción activa del conocimiento, sino hacia la concepción tradicional del
aprendizaje basada en la adquisición de información. Tal como señala Pozo (2003), quien no dispone de herramientas cognitivas para
comprender, discriminar y dar significado a la cantidad infinita de
datos a los que tiene acceso a través de Internet, se queda en la llamada “sociedad de la información”, ya que no podrá acceder a la
“sociedad del conocimiento” sin esas herramientas.
Un alumno competente en el acceso, uso y apropiación de la información sería capaz de cubrir muchos otros aspectos como acceder a la
información con eficacia y eficiencia; evaluarla de forma crítica, al
igual que a sus fuentes; determinar la naturaleza y extensión requerida; incorporar la información seleccionada a su propia base de conocimientos y entender las cuestiones económicas, legales y sociales que
rodean al mundo de la información, accediendo y utilizando la información de forma ética y legal. Sin embargo, gran parte de los alumnos
no parecen estar familiarizados con estos aspectos, aunque sí muchos
son conscientes de estas limitaciones. Esta circunstancia nos pone en
alerta sobre la llamada “brecha digital” que alude a la distancia entre
quienes pueden hacer uso efectivo de las herramientas de información
y comunicación y los que no pueden, por ser personas mayores, con
discapacidad, analfabetos, analfabetos tecnológicos, o personas con limitaciones económicas o en situación marginal (Gutiérrez,2001).
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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