Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 922
A la infraestructura existente en el aula se agrega que, como individuos habituados al uso de redes sociales, los alumnos poseen los
elementos necesarios para interactuar sin copresencia.
En base a lo anterior se plantea la pregunta ¿por qué no se utilizan
las vías de comunicación del aula virtual y las competencias adquiridas
para la interacción a distancia como apoyo para el aprendizaje? Algunos estudios acerca de la comunicación en los cursos a mi cargo (Cruz,
2011, “Estudios terciarios…”), me han permitido corroborar que esta
percepción se vincula con la acreditación ya que la participación incide
en la calificación. También comprobé una falta de apropiación de los
espacios de intercambio dentro del aula virtual (Cruz, 2011, “Inadecuación…”). Los alumnos pocas veces recurrían al docente y casi nunca a
sus pares para evacuar dudas, lo que conducía a errores que podían evitarse con una atención oportuna.
Ante esto se planteó la construcción de un espacio de “bajo riesgo” para la comunicación entre pares 123. En ese espacio los estudiantes serían los moderadores y podrían comunicarse sin correcciones del docente, las reglas de funcionamiento de los foros, la
ortografía, la redacción, el orden, etc. no serían controlados 124. Las
características del espacio requerido resultaban compatibles con las
123
Se toma el concepto de “ambiente de ‘bajo riesgo’” de Vacca y Linek (1992).
124
En los estudios que se realizaron anteriormente se verificaron algunos
problemas de adecuación comunicativa como: formulación de temas y
asuntos difusa (por ejemplo: “duda”), apertura recurrente de temas ya formulados, ubicación de las participaciones ignorando los hilos de discusión, errores de ortografía y sintaxis, contenidos confusos, uso de la mensajería instantánea para asuntos de interés general (privada), etc. (Cruz,
2011, “Inadecuación…”).
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas