Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 881
carse a nuestra cátedra: las madres eran conscientes de que había
un capital cultural vinculado a la cultura legitimada al que sus hijos
no estaban pudiendo acceder ni en la escuela ni en los talleres que
les proponían otros organismos que colaboran con la Asociación
(Ministerio de Desarrollo Social, pasantes de la Lic. en Trabajo Social, de la carrera de Nutrición, entre otros).
Al mismo tiempo que nuestros practicantes revisaban sus matrices de aprendizaje escolar y descubrían que esas prácticas no tenían asidero dentro de una opción de educación popular, surgía en
ellos el conflicto que se presentaba a su vez como obstáculo epistemológico: al momento de proponer prácticas para sujetos que participaban de lógicas escolares y de las cuales queríamos huir para entrar desde su cultura y leer las letras del poder, también ellos
entraban en conflicto porque los llevaba a ubicarse en una distancia
que en ellos, en un primer momento, se manifestaba de manera inconsciente (la de una clase media habituada a las lógicas de apropiación de la cultura escrita legitimada, reforzada por las lógicas
académicas de su formación universitaria).
Ante estos obstáculos, surgía la necesidad imperiosa de reformular la propuesta de los talleres de lectura y escritura, poniendo
en tensión sus propias maneras de apropiarse de la cultura escrita
con las demandas de los chicos de Crecer Juntos. Esto es, pensar la
propuesta de un taller que va más allá de la “ayuda escolar”, poniendo en el centro de la escena las prácticas “reales” de lectura y escritura, alejándonos de las réplicas escolarizadas que ellos habían podido observar.
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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