Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 837

También se observa la posición que pueden poseer algunos docentes respecto de lo que sabe el alumno en función de su edad. Bruner señala, por ejemplo, que son las teorías psicológicas las que han guiado a la pedagogía en su concepción de lo que un niño es y cómo instruirlo: Lucas: Algunos profesores te dejan hablar y después te dicen, “Ah no, porque era así”. O sea que está esperando que vos termines de hablar para decirte que está mal lo que estás diciendo. Gonzalo: A mí me pasa con el profesor de cívica. Por ahí pregunta un concepto y vos te ponés a explicar y él te escucha y cuando terminás te dice:”No, mirá, no está del todo mal pero te estás equivocando cuando decís tal cosa. Y te escucha todo lo que decís y espera que termines para corregirte (…) A mí me parece mejor que espere que termines antes que cortarte en el medio de lo que estás hablando. Es preferible que el profesor te corrija y saber cómo cree el profesor que está bien porque después, en la evaluación, le ponés como a vos te parece, que por ahí no está mal, pero si al profesor le pa rece que está mal, te va a poner que está mal. Daniela: Hay algunos profesores que son muy cerrados. ¡Tienen que aceptar nuestras opiniones! Lo que ellos dicen es lo que ellos dicen. Es como que ellos dicen: “Ustedes son menores, qué van a saber ustedes”. No sé, algo de dignidad tiene lo que decimos nosotros. Estableciendo una correlación con nuestro estudio sobre la conversación en el aula, nos detuvimos, también, en la historia de la enseñanza de la oralidad documentada en los programas oficiales y diseños curriculares de distintas épocas en el área de Lengua y Literatura. Hemos comprobado que los vaivenes en la enseñanza de esta asignatura han sido estudiados en diversidad de aspectos: qué nombre asignarle, qué contenidos incluir en ella, qué textos literaInvestigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 821