Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 690
cir, se busca lo más cercano para que “encaje” el concepto nuevo, la
mayoría de las veces forzadamente. En cuanto a la estructura, entendemos claramente que se trataba de uno de los mecanismo coloniales de repetir un modelo “… que se ha venido dando en el tiempo
y que da forma a cierto tipo de instituciones sociales las que, a su
vez, modelizan patrones de comportamiento [que] al alcanzar estatuto institucional generan normativas que generan conductas en
los sujetos” (Palermo y Quintero, 2013). Incluso, no solo repetirlo,
sino tomarlo como único y legítimo, por lo tanto, incuestionable.
Este proceso denominado por Mignolo (1991) “colonización del
lenguaje”, que Zimmermann considera “imposición cultural”, implicó no solo la invisibilización de los grupos sometidos, sino la colonización de la memoria, de la historia. Una posesión lingüística
que se tradujo en posesión de discursos y de reorganización del pasado y del presente. Se ignora el conocimiento de la lengua y se
reescribe el conocimiento del pasado, dejando fuera las producciones intelectuales de las comunidades colonizada y, a través de prácticas violentas como la quema de archivos y documentos gráficos y,
sobre todo, de la separación de los jóvenes de sus familias y en la
prohibición de comunicarse en su lengua privándolos, así, de su
cultura. Si bien la colonización de la escritura fue más “exitosa” (en
términos coloniales) que la colonización del habla, con la desaparición/estigmatización de esos sistemas de escrituras otros, también
se invisibilizaron y desaparecieron roles sociales exclusivos de los
productores de esos escritos y de los intérpretes, vistos ambos bajo
el unificador nombre de “letrados” para la perspectiva española.
Ante esta colonialidad del saber iniciada en los tiempos de la
conquista, una gramática impuesta y al servicio del poder colonial y
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas