Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Página 655

cuales se manifiestan en una relación de interdependencia con el contexto inmediato de producción. El ISD parte de la suposición de que la enseñanza sistemática de una lengua tiene que enfocarse en el desarrollo de las competencias lingüísticas, y tanto el Modelo Didáctico como la secuencia didáctica, son herramientas significativas para subsidiar la construcción de un conocimiento que nos puede posibilitar un trabajo significativo con los géneros en las aulas. El modelo didáctico es construido después del levantamiento de las características de los textos pertenecientes a un determinado género, y se considera como la descripción de las características que se enseñan de este. Por lo tanto, el modelo didáctico es una de las etapas importantes y necesarias para la realización de la intervención didáctica. Esta intervención es la realización de un conjunto de actividades sistemáticamente organizadas, en torno de un género textual oral o escrito, con el objetivo de proporcionar al aprendiz el desarrollo de las capacidades para actuar con y por medio del lenguaje, lo que es denominado como secuencia didáctica – SD, que según Dolz, Noverraz y Schneuwly (2004, p.97), tiene la finalidad de “ayudar al estudiante a dominar mejor un género de texto, que le permite escribir o hablar de una manera más adecuada en un determinada situación de comunicación”. Para la enseñanza de los géneros orales, siguiendo las suposiciones de Dolzy Schneuwly (2004), primero se debe construir un modelo didáctico del género, o sea, un levantamiento de sus características en el nivel del contexto de producción, de la organización textual, del lenguaje y de los medios no lingüísticos. Esto debe hacerse para que posteriormente podamos enseñar al estudiante en Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 639