Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 654

producción oral cotidianas para confrontarlos con otras formas más institucionales, que son reguladas parcialmente por restricciones exteriores”. Se supone que estas formas son más difíciles de aprender sin la intervención didáctica que ayuda a los estudiantes a actuar e interactuar en diferentes situaciones de comunicación. Los géneros textuales orales y escritos, según Schneuwly (2014), suelen ser entendidos como “complejos y heterogéneos […], productos socio-históricos, definibles empíricamente, además de ser herramientas semióticas para la acción del lenguaje” (SCHNEUWLY, 2004, p. 136). Volviendo a la tesis del ISD de que el desarrollo del pensamiento consciente humano se produce a través del lenguaje, más precisamente, a través de las prácticas del lenguaje y que la enseñanza ejerce un papel importante para el desarrollo humano, Dolz e Schneuwly (2004) proponen una enseñanza dirigida a esas prácticas del lenguaje que se realizan en textos organizados por géneros. Esta propuesta se centraliza en la cuestión de que la enseñanza de estas prácticas permite el desarrollo de las competencias lingüísticas en las personas, o sea, la capacidad de actuar con el lenguaje en diferentes prácticas sociales. Para Bronckart (2009), somos confrontados con un universo de textos, organizados por géneros, que se encuentran siempre en procesos de modificación. Nuestro contacto con los géneros textuales a lo largo de nuestra historia hace con que hayamos construido un conocimiento intuitivo de la reglas y de las propiedades de esos géneros, incluso de forma inconsciente (MACHADO, 2009B). Según Bronckart (2009), el texto es una producción verbal, ya sea oral o escrita, de manera empírica situada en un determinado contexto que presenta diferentes formas y tamaños, pero al mismo tiempo presenta características comunes, las 638 Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas