Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 573

una perspectiva histórica acerca de la enseñanza y qué tipo de investigaciones serían las que darían sustento a este tipo de desarrollo de contenido en la formación. Sin duda, y como decía antes, la historia de la enseñanza es un campo vacante y prefiero usar el término enseñanza para delimitar claramente campos vecinos pero diferenciados que podrían propiciar algún tipo de confusión en la delimitación de las áreas de interés y en la determinación de objetos de estudios, metodologías, corpus, fuentes y saberes a producir. Sin duda, existe una tradición significativa en el campo de la producción de la historiografía literaria que ha trabajado desde distintas perspectivas (del positivismo al marxismo, del nacionalismo al posmodernismo) en la construcción de una cierta representación de la historicidad del objeto literario. La escuela ha sido depositaria fiel de esta tradición y ha entronizado ciertas versiones menores de ese conocimiento historiográfico como si los manuales de literatura no fueran más que mero epígonos de la historia de la literatura de Ricardo Rojas o de otros historiadores mayores. Por supuesto que no entendemos la relación entre historia literaria e historia literaria escolar en términos verticales de “mayor” a “menor” pero en cualquier caso, son escasas las referencias en las historias literarias mayores (sean Rojas, Arrieta, Viñas o el CEAL, Sarlo, Jitrik o Prieto, Adolfo o Martín) a la enseñanza literaria como una práctica configuradora de esa historia. Si existe alguna mención esta estará relacionada a procesos de canonización en los que la escuela ha jugado un papel relevante como Aparato Ideológico de Estado en el desarrollo estratégico de esos procesos. Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 557