Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Seite 554

ye cultura, moral y subjetividad, a la vez que conforma procesos de identidad de correspondencia tanto a los procesos del territorio como de presencia en la sociedad.” (Mejía, M. R.:2001) La educación popular trabaja en un horizonte con y desde los sectores oprimidos de la sociedad. Reconoce su práctica como un ejercicio cultural a través de un proceso de pedagogía crítica que toma en cuenta a los educandos como actores activos; no se queda en una participación didáctica o de dinámicas de grupos, sino que los convierte en actores sociales como seres humanos capaces de decidir sobre sus vidas, sobre la sociedad en que viven. Por ello, la educación popular propone una educación integral crítica y creativa, y su punto de partida es la realidad. Así cobra sentido ese enunciado freireano de “leer el mundo”. Reconoce lo pedagógico como un campo de dispositivos de saber y poder. Junto con Mejía (2009) reconocemos que “la educación popular está viva en infinidad de prácticas, en las cuales mucha gente construye educación como oposición y resistencia, desde los márgenes sociales al modo cómo la dominación construye su control, dando forma a estructuras que construyen una subjetividad controlada.” La educación popular según Sirvent, tiene en Latinoamérica rasgos comunes a pesar de la heterogeneidad de las experiencias ellos son: una dimensión socio-política en tanto los sectores populares luchan por conquistar cuotas de participación y poder en sus vidas cotidianas; una dimensión popular porque parten de la organización y la construcción de un proyecto político -; una dimensión cognitiva porque es un proceso de circulación, apropiación y producción colectiva de conocimiento; una fundamentación epistemológica ya que se concibe al conocimiento como una cons538 Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas