Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Seite 510
extraer una segunda paradoja, o al menos un interrogante que conduzca esta reflexión.
Desde ya que losdelengua no sienten en absoluto la responsabilidad por la formación literaria de los futuros profesores. Luego están losdeliteratura. Allí aparecen algunas diversificaciones: grosso
modo los que se ocupan del objeto y los que se ocupan del método.
Las literaturas nacionales o regionales, por un lado, y la teoría literaria por el otro, con su abanico propio. En este último campo se rozan un poco ambas dimensiones cuando los estudios lingüísticos
aportan al análisis del texto literario, pero no pasa a mayores, siempre quedan los unos y los otros de cada lado del alambrado.
Existe, sin embargo, un “tercer” campo que merece, por lo menos, una pregunta: ¿a quiénes les cabe la enseñanza y la investigación sobre las prácticas mismas de lectura y de escritura? Y entramos de lleno en la tercera paradoja. ¿Qué más afín a la lectura y la
escritura, que la Literatura? Sin embargo, creo que resulta visible en
nuestros ámbitos académicos que el interés por estas prácticas parece ser dominio de losdelengua, en consonancia con el desarrollo en
investigación que este campo ha cobrado en las últimas décadas,
haciendo pie en el aspecto que se convirtió en leitmotiv desde los
’90: la comprensión de textos. Premisa que en la formación superior
se orientó hacia el desarrollo de competencias para la lectura y la escritura académicas, lo que a su vez pareció articularse, no sin algún
tropiezo, con la formación pedagógica, hacia la que losdeliteratura
no sienten, en general, ninguna inclinación. Ergo, aun con el auge
del interés por la lectura y la escritura, en la formación de profesores no ha habido lugar, todavía y de modo orgánico, para un planteo profundo en torno a la lectura y la escritura literarias como po494
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas