Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 498

dos percepciones no son mutuamente excluyentes. Sin embargo, la tarea de corregir, a la mayor parte de los docentes, les parece más útil para su propia tarea que para los alumnos. Los docentes que coinciden en valorar negativamente el corregir y que expresan de manera elocuente su malestar por realizar esta tarea asignan poca utilidad a esta acción para su trabajo o no pueden dar cuenta de aquellos aspectos para los que la consideran útil. Motivos e intenciones de corregir La pregunta “¿Por qué creés que los docentes corregimos?”, en las entrevistas, enfocaba los motivos que los docentes imputaban al corregir como actividad social específica de un trabajo. Bronckart (2007), a partir de Ricoeur (2001), sintetiza el concepto de acción como una intervención de un agente interviniente, al que se le pueden imputar motivos (o razones para actuar) e intenciones. Motivos e intenciones son propiedades psíquicas del agente que le permiten comprender a posteriori una acción. En las respuestas se registra la falta de delimitación entre motivos e intenciones con respecto a la acción de corregir; los motivos, cuando se explicitan, son enunciados de forma general, tanto por parte de docentes de nivel medio como de universidad: “porque forma parte de nuestro trabajo” (entrevistas 3 y 7). La mayor parte de los docentes reconocen los motivos en relación con la e specificidad de la disciplina que se enseña, por el hecho de enseñar lengua o enseñar a escribir (entrevistas 1, 2, 8, 10 y 11). Se asocia a esta afirmación una representación social de que los docentes de otras materias escolares no corrigen o tienen muchas menos cuestiones por corregir. Otro aspecto con el que se vincula 482 Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas