Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 496
ciones a las que cada agente le imputará un sentido personal, según
las evaluaciones que realice sobre los motivos de su accionar.
El malestar que genera corregir
Los docentes entrevistados coinciden en afirmar que la acción de corregir demanda mucho tiempo, tanto o más que la preparación de las clases. Para la mayor parte de ellos se trata de un tiempo que no genera satisfacción, por comparación con el tiempo destinado a otras tareas de
su trabajo. Aunque reconocen su importancia, no siempre el tiempo
empleado y las expectativas depositadas suscitan los efectos esperados
o deseados en los alumnos. Esta sería la causa, principalmente, de lo
que llamo el malestar de corregir, enunciado en las entrevistas mediante apreciaciones subjetivas que trasuntan una valoración negativa
de lo que es corregir para el docente como trabajador.
Dejours (2009) relaciona la inteligencia del trabajo con la corporalidad y atribuye a ella la subjetividad de los trabajadores, que no
pueden dar cuenta con palabras, objetiva y cuantitativamente, de la
evaluación de su trabajo. Para Dejours, incluso en los trabajos intelectuales, el cuerpo se pone en juego para adquirir la habilidad, la
destreza y la sensibilidad que supone la realización de una tarea; en
el contacto del cuerpo con las herramientas de trabajo nace la subjetividad del trabajador.
Esa subjetividad se advierte en las entrevistas, donde nueve de
los doce docentes señalan que la corrección les demanda “mucho” o
“muchísimo” tiempo. No cuantifican, sin embargo, el tiempo que
pasan corrigiendo. La evaluación del corregir como acción del docente se realiza mediante parámetros subjetivos que enfocan el malestar, la utilidad (o la falta de utilidad) para el docente, o la utilidad
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas