Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 493
cuidar que las consecuencias de tales acciones producen un impacto
sobre el desarrollo de las personas en el transcurso de sus vidas.
En otro orden, Bronckart (2007) fundamenta la necesidad de analizar el trabajo docente, lo que sucede con los enseñantes en clase, para
comprender “cuáles son las capacidades y los conocimientos requeridos a los docentes para lograr la especificidad de su oficio: la gestión de
la situación de clase y el desarrollo de la lección en función de las expectativas y objetivos de la institución escolar y las características y reacciones de los alumnos” (op. cit.: 170). El análisis del trabajo docente delimita el trabajo prescripto (lo que el trabajo debe ser, según como es
predefinido en documentos de empresas e instituciones), el trabajo representado o trabajo interpretado por los actantes y el trabajo real (características efectivas de las tareas realizadas por los trabajadores en
una situación concreta, en un determinado contexto sociohistórico). Se
basa para ello en los aportes de la ergonomía, la ergología y la clínica
del trabajo (Clot y Faïta, 2000; Faïta, 2003b; entre otros). La metodología completa excede el carácter de la investigación realizada sobre las
correcciones porque implica un dispositivo que permite la autoconfrontación del trabajador con lo efectivamente hecho (a partir de registros audiovisuales de clases), y el análisis del trabajo interpretado por
los actantes, con entrevistas antes y después de la realización de la tarea (Bronckart, 2007; Bulea y Bronckart, 2010; Goicoechea, Riestra y
Vodnik, 2011).
Ya que no existe un marco prescriptivo, a nivel institucional, específico para la acción de corregir, consideramos de suma utilidad
indagar en el trabajo representado, entendido como lo que los docentes dicen que hacen cuando corrigen: la forma en la que se verbaliza una tarea realizada en la práctica. El trabajo representado es
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
477