Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 479
todas las escrituras producidas por la humanidad (“es una biblioteca extraordinaria”, “aparecen todos los libros que existen”, “es un sitio en la red donde encontrás libros que capaz en una biblioteca
[material] no encontrás”). Hipotetizaron un espacio amigable: “ahí
están las tapas de los libros chiquititas y el nombre del libro”, “vos
cliqueás y te aparece el autor y el libro”, “hay un gran buscador donde uno pone el título y el autor y aparece el libro y se puede leer o
ver información acerca de él”.
Es así que en sus predicciones se combinan la historia de contactos con las bibliotecas de papel, sus experiencias en el entorno digital y las representaciones que circulan socialmente sobre la extensión del mundo virtual.
Análisis de la configuración de las bibliotecas virtuales. Las bibliotecas virtuales poseen configuraciones bien diferentes entre sí porque actualmente no se encuentran estandarizadas las formas de organización, los comandos interactivos y la diversidad de íconos que
contienen. De modo que el conocimiento adquirido en una de ellas
no es totalmente transferible a las otras. No hay duda de que las
portadas ofrecen una visión de conjunto de su estructura, resumen
en una página lo que en las bibliotecas materiales se halla distribuido en una diversidad de espacios tridimensionales, diferenciados
visualmente por la presencia de los portadores (diarios, revistas, libros, videos, casetes, juegos, carteles indicadores, etc.) que facilitan
su identificación. Pero, en las bibliotecas virtuales esos espacios
aparecen en un mismo plano, indicados por una abrumadora danza
de títulos que tienen un aspecto neutro. Los indicadores de orden
lingüístico y espacial requieren que los sujetos interpreten el significado de los términos y su ubicación para reconocer que remiten a
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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