Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | страница 444
torial escolar que había sido desplazado de sus prácticas habituales:
leer sentados en los bancos. En algún momento, la maestra señaló
haber sostenido años atrás prácticas más “tradicionales”. Podríamos decir, quizás, que son esos recursos históricos del colectivo
profesional los que otorgan alguna certeza en los momentos en que
los docentes se enfrentan a una situación novedosa como fue la implementación del TAP. En el vértigo de las zonas grises dejadas por
la planificación grupal, en las situaciones en las que quedan libradas a su estilo, tener un bagaje de conceptos pragmáticos compartidos debe ser bienvenido: ningún trabajador podría conservar su
salud creando ex nihilo su oficio.
Es probable que después de analizar este conflicto entre modelos de acción para la lectura y la escritura en una clase, C. al igual
que S puedan articular sus deseos con lo que pide la regulación del
tiempo didáctico. En principio, lo que se hizo evidente es que no se
trataba de un estilo aislado, sino de un recurso propio del colectivo
profesional, circunstanciado en la cultura escolar, en el sistema
educativo y en la didáctica específica.
Algunos comentarios finales
Señalan Fernández y Clot (2007) que “nuestra finalidad es subvertir
el dispositivo de observación de manera tal que los trabajadores
sean los observadores de su actividad, en vez de ser los observados”.
Consideramos que el análisis de las prácticas por parte de los docentes involucrados en ellas contribuye a ampliar su campo de acción ya que les permite verse no como “topos” solitarios, ensayando
en la oscuridad formas de intervención exitosas o fallidas, sin poder
comunicar dudas y certezas concretas, sino que les permite estable428
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas