Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 443

C: Ay si yo me sentí mal, ahí cuando escuché “no veo” me arrepentí y dije por qué no hice lo de siempre, pero bueno pensé en esto, en el tiempo, con el espacio, correr las mesas, tardan mucho. Una hipótesis posible al respecto de esta coincidencia que las sorprende, es que los docentes evalúan rápidamente ventajas y desventajas de las condiciones en las cuales llevarán adelante lo planificado y también evalúan la jerarquía de los elementos que deben tomar en cuenta: si bien ellas valoran en alto grado las situaciones de lectura y los intercambios orales de sus alumnos, saben perfectamente que el conocimiento escolar se distribuye temporalmente y que existe-por lo menos en el mandato y en la representación de cómo ese saber ha de ser ofrecido-una relación estrecha entre cada parcela en que el conocimiento se disecciona y la parcela de tiempo en el que ha de ser ofrecido. La secuenciación y la graduación temporal son características propias de la cultura escolar que no pueden ser transgredidas en exceso bajo riesgo de perder el objetivo de esa clase en particular y es así que se impone ese concepto pragmático, anulando otras posibilidades organizativas, incluso a pesar de sus gustos: un propósito, una situación, un tiempo para llevarlos adelante, una organización del espacio y una disposición corporal se conjugan en cada decisión. Es interesante, en ese sentido, lo que releva C de su práctica: los niños escriben igual aunque estén sentados en el piso y por otra parte, parece haber perdido el tiempo desplazándose entre los bancos para mostrar las imágenes del libro, cuestión que no hubiera necesitado hacer en la otra disposición de los niños para la lectura. También resulta curioso que ambas hayan vuelto a centralizar un acto pre-organizado de larga data en el hisInvestigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 427