Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 44
uso de la lengua –de las competencias para producir y comprender
textos– requiere de reflexión sobre la actividad lingüística y de determinados conocimientos explícitos sobre el funcionamiento del
sistema y de las normas de uso en diferentes contextos sociales”.
Una visión algo más restringida de esta finalidad es la consideración de la gramática de cada lengua como instrumento para resolver problemas ortográficos o normativos, en general. Es evidente
que el conocimiento de la normativa de las lenguas es una responsabilidad atribuida a la escuela desde sus inicios y que la corrección
es uno de los requisitos de la competencia lingüística y comunicativa de los estudiantes.
En cuanto a la segunda finalidad, el uso de los conocimientos
gramaticales de forma transversal, es decir, adaptándolos a las distintas lenguas que aprende el alumno (Guasch, 2008 y 2010; Ruiz
Bikandi, 2005), permite el contraste explícito entre las diferentes
lenguas que se utilizan y es un recurso que fomenta la reflexión metalingüística del hablante. Para ello, son necesarios conocimientos
explícitos (sobre el código, sus unidades y el uso que hacemos de
ellas), al menos, por la necesidad de un metalenguaje compartido
entre profesor y alumno, y entre las diferentes lenguas curriculares.
También en este caso la finalidad es mejorar el uso, especialmente
el uso escrito o el oral formal.
La tercera gran finalidad de la enseñanza de la gramática implica la equiparación del conocimiento sobre la lengua con cualquier
otro aspecto de la cultura (humanística o científica). Si la lengua es
una realidad esencial en la cultura humana, parece que los saberes
sobre la lengua han de contribuir al desarrollo general de la inteligencia del estudiante y forman parte, con