Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 43
Navarro, 1996; Ochoa, 2008, Otañi & Gaspar, 2002, entre otros), estas finalidades podemos agruparlas en tres:
o la mejora del uso de la lengua (o de las lenguas), lo que incluye los aspectos normativos, dado que son requisitos de
los usos formales y
o el aprendizaje de lenguas distintas de la familiar
o la consideración de la gramática como conocimiento interesante en sí mismo.
En el primer caso, se parte de la relación positiva que hay entre
los conocimientos explícitos sobre la lengua y el aprendizaje de los
usos verbales, de unos conocimientos sobre la lengua que son instrumentos para regular y mejorar estos usos. Esta convicción es
compartida desde distintos ámbitos y en distintas épocas. Por
ejemplo, Martínez Navarro (1996, p.146) en las conclusiones de su
revisión de los planteamientos gramaticales en España hasta los
años noventa del siglo pasado pone de relieve cómo, ya en ese periodo, se considera que, más allá del “nivel de la mera comunicación
diaria, la gramática se hace imprescindible para alcanzar el dominio de niveles de lengua específicos, entre los que se encuentra la
lengua literaria y la de las distintas ciencias que se imparten en la
escuela”. Sin los refuerzos que proporciona el conocimiento de la
gramática, el hablante medio se mantiene en un nivel de dominio
de las estructuras lingüísticas muy semejante al de la infancia.
También los planteamientos curriculares actuales atribuyen esta
finalidad –la mejora del uso– a la enseñanza de la gramática. En la
legislación española vigente, González Nieto & Zayas (2008, p.18)
muestran cómo se observa “la convicción de que el aprendizaje del
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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