Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 373

que aparecieran ideas creativas y pasaban los días y no podía pintar… es el momento en que decide dejar la pintura para “abrazar” la escritura”. Seguimos hablando de nuestro admirado John Berger, del que compartimos y atesoramos sus obras traducidas al español y de cómo, por distintas razones personales, guía nuestras pasiones vitales. En el acto mi mente repasó los títulos de las obras de Berger que leo y releo porque como dice el refrán popular -que repetía nuestra abuela- son las que “me vuelven el alma al cuerpo”: Aquí nos vemos; El cuaderno de Bento, Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos; Siempre Bienvenidos; El toldo rojo de Bolonia; Un hombre afortunado…Simultáneamente, en el entrepiso mental- parafraseando