Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 359

punto de vista de los actores de las prácticas y no estereotipar, principalmente, a los docentes al modo de: “Tal profesora hace cuestionarios por su habitus y, por ello también enseña Casona”, “como se formó en el estructuralismo es tradicional, lo que la lleva a enseñar gramática”. De nuevo, estas afirmaciones apelan a una idea estereotipada de “concepciones cristalizadas y perimidas” 44 de la enseñanza, que preexistirían a los sujetos y que “desde fuera” los conducirían a efectuar determinados actos, como si fuesen sus “causas” externas. Por el contrario, abordar esas acciones sociales hipotéticas como prácticas, y más aún, desde la lógica de las prácticas, implica en palabras de Bourdieu, reconocer: …“eso de lo que se trata, principio de pertinencia implícito y práctico”, y cómo “el sentido práctico selecciona ciertos objetos o ciertos actos y, de esta forma, algunos de sus aspectos”, porque “reteniendo aquellos con los que hay que hacer en la situación considerada, o tratando como equivalentes unos objetos o unas situaciones diferentes, distingue propiedades que son pertinentes y otras que no lo son” (Bourdieu, 1991: 151). Por ello, a la pregunta acerca de cómo se está entendiendo el concepto de prácticas en la formación docente se le debe agregar otra: de qué manera se accede a ellas y qué se estudia de ellas. Todos los trabajos de metodología de la investigación en ciencias sociales recuerdan constantemente que cuando se opta al menos por un punto de partida propio de las líneas cualitativas, en este caso decir que se estudiará la enseñanza, las prácticas y no “los procesos mentales que subyacen al aprendizaje de la lengua materna”, ningún dato recolectado reflejará de manera directa la realidad. Para preci44 Ver nota 3. Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 343