Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | 页面 348
dizajes, los valida. Por ejemplo, valida cuando reafirma después de
la respuesta del niño “…esa es la “L”, cuando sostiene “Sí, la “u” está
en “cuerpo” después que el alumno identifica el núcleo vocálico de
la sílaba analizada, o cuando la niña agrega “T” delante de “RASRAS” sin verbalización porque al solicitarle que explique a sus compañeros por qué agregó y retirarse, da señales de la adecuación de
la respuesta.
A la caracterización didáctica enunciada debemos agregar razones que devienen de la concepción sobre el objeto de enseñanza,
cuyo aspecto central, en estas clases, recae sobre el sistema de escritura. Concebir que la reflexión sobre la unidades menores de la escritura –palabras y letras- y su relación con la oralidad puede resultar de procesos de reflexión progresiva del alumno, a través de transitar situaciones propuestas por el docente con intervenciones específicas para propiciarla, es un principio básico de la enseñanza
desde una perspectiva constructivista en sentido estricto que toma
la teoría psicogénetica de adquisición de la escritura como disciplina de referencia. La postura no solo obedece a razones psicológicas
sino también a la concepción misma de la escritura cuando no se la
considera un reflejo de la oralidad.
En palabras de Ferreiro (2002)
“Lo que estamos proponiendo, para el aprendiz que es hablante
de una lengua con una representación alfabética de la misma,
es un proceso dialéctico a múltiples niveles donde, para empezar, el objeto lengua no está dado. Ese objeto debe ser construido en un proceso de objetivación, proceso en el cual la escritura
provee el punto de apoyo para la reflexión. Tampoco las unida-
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas