Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Página 331

Introducción Para aprender a escribir es necesario intentar interpretar y producir escritura hasta comprender las leyes que permiten que todos los miembros de una comunidad se entiendan entre sí. Se trata de una comprensión en la acción, cuya explicitación aparece cuando no hay acuerdo entre los participantes o cuando se violan las reglas para producir un efecto. En el aula, las situaciones compartidas de interpretación y producción donde se negocia, con la orientación del maestro, “qué dice” (interpretación) y “cómo se pone” (producción) constituyen las oportunidades de reflexión que permiten construir conocimiento sobre el sistema de escritura. Tomamos como referencia la investigación psicogenética sobre la adquisición del sistema de escritura (Ferreiro, 1979; 1998; 2002) en el marco de los desarrollos didácticos constructivistas sobre alfabetización inicial34. En esta perspectiva didáctica, se escribe todo tipo de textos completos desde el inicio de la alfabetización (a diferencia de otras, donde se ejercitan habilidades llamadas “básicas” tales como la codificación fonológica o el trazado de las letras- de manera aislada para después producir escritura propiamente dichas). Se concibe que para que los alumnos avancen en sus conceptualizaciones, la reflexión sobre el sistema de escritura, sobre sus partes y relaciones entre sí y con la oralidad está siempre presente, incluyendo la reflexión sobre las unidades menores –letras y palabras-. Dicha reflexión descansa sobre una decisión sostenida del maestro que no la deja librada a la “oportunidad” sino que la provoca cuando toma el lenguaje como objeto, normalmente, después de 34 Para una síntesis, ver Castedo, M., & Torres, M. (2013). Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 315