Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | 页面 234

ce cada texto. No obstante, el análisis preciso de los textos muestra que no hay ni tantas dificultades ni tantos errores como era de esperar ni en el grupo A (castellano L1) ni en el grupo B (castellano L2) a pesar de la presencia reducida del castellano en la programación escolar. Por ejemplo, hay un solo error de género a nivel nominal (el sartén) y aparece en los dos grupos (3/6, A/B). Aunque hay diferencias individuales en los dos grupos, la mayoría de los textos muestran una estructura canónica completa, aportan el contenido temático necesario para poder realizar la receta y siguen las pautas del tipo discursivo habitual en las recetas de cocina. La densidad verbal es muy alta en ambos grupos, como corresponde al tipo discursivo interactivo (Bronckart, 2004). Asimismo, el tiempo básico es el presente, pero como en castellano puede resolverse de diferentes maneras también nuestros sujetos reflejan dicha flexibilidad. Hay quien se limita al uso de infinitivos pero también son habituales los textos cohesionados sobre el tiempo futuro con valor de presente (prepararemos, calentaremos, etc.) complementados siempre con formas de presente de subjuntivo (que esté recién hecho, cuando esté caliente, etc.), así como por el uso de múltiples formas perifrásticas construidas sobre formas de infinitivo (hay que tener cuidado, podemos añadir mayonesa) para especificar las diferentes condiciones y circunstancias que conlleva una receta de cocina, así como una modalización que parece necesaria en un género de instrucciones escrito. Como curiosidad puede destacarse que ningún sujeto del grupo B utiliza formas de futuro a pesar de que el modelo propuesto por el investigador estaba construido sobre el futuro. Cabe destacar que el uso de la 2ª persona del singular en formas de imperativo (pon, corta, haz), con un valor más directivo y quizás me218 Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas