Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 229
fácilmente intercambiables. Queremos decir que en las recetas escritas por los profesionales encontramos todas estas formas sin que
podamos establecer una tendencia o normativa preferencial. Lo
mismo sucede en las recetas escritas por nuestros escolares.
1. “A continuación echaremos aceite en una sartén (en la) que
los alimentos no se peguen y cuando más o menos esté caliente añadiremos las pechugas de pollo” (L1)
2. “Coger media barra de pan, recién hecho. cortar con un cuchillo de arriba abajo. Poner aceite en la sartén y echar las pechugas de pollo. (L7)
3. Cuando la pechuga esté hecha échale sal. Al terminar de
echarle sal coloca las pechugas en el pan. Luego coge el queso y
colócalo encima de las pechugas. Verás que el queso se difuminará. (L2)
Hemos distinguido tres tendencias fundamentales: las escritas
en primera persona del plural que pueden aparecer en tiempo presente o futuro (ejemplo 1), las recetas escritas en infinitivo (2), y las
escritas en imperativo o indicativo presente en segunda persona del
singular (3). Todas las recetas tienen formas verbales de tercera persona del singular del presente de indicativo o del subjuntivo para
indicar las circunstancias, los complementos o subordinadas de los
verbos principales, pero no hay textos íntegros escritos sólo o fundamentalmente en tercera persona del singular.
Intentando encontrar pautas de comportamiento, hemos considerado que las recetas que mantienen o al menos muestran una
preponderancia de un tiempo y persona resultan textos más cohesionados que los que van cambiando continuamente de tiempo y
persona sin ninguna justificación.
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
213