Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 1360

los aspectos involucrados sean tenidos en cuenta. Es por eso que se seleccionan aquellos elementos que se considera relevante manipular al momento de construir los instrumentos. La evaluación de la lecto-comprensión se construye así sobre tres dimensiones principales: textos, contextos y procesos lectores. La primera dimensión, textos, se relaciona con las diferentes formas en que el material escrito se presenta a los alumnos. Esto contempla la técnica utilizada en su confección (digitalización o formato papel), géneros discursivos y textos continuos (con información secuenciada y progresiva, organizados en párrafos, etc.) o discontinuos (cuadros, gráficos, mapas, etc.). En el caso de los contextos, se consideran los usos para los cuales los textos fueron escritos y el uso que se hace de la lectura. Se pueden distinguir contextos personales (placer, diversión, entretenimiento), contextos públicos o sociales (textos informativos, blogs, noticias o avisos), contextos ocupacionales (agendas o formularios) y contextos educativos (libros de texto o manuales de distintas disciplinas, mapas o gráficos). Por último, la tercera dimensión del modelo, los procesos lectores, describe las estrategias mentales que los lectores utilizan para construir la comprensión de los textos. Cinco procesos lectores guían el desarrollo de las tareas usadas para la evaluación: extraer información, alcanzar una comprensión global, desarrollar una interpretación, reflexionar y evaluar el contenido de un texto y reflexionar y evaluar el formato o la forma de un texto. Para el propósito de la evaluación se los organiza en tres amplias categorías: localizar y extraer información, integrar e interpretar información y reflexionar y evaluar. (Ver Tabla 1) 1344 Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas