Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Página 134

a través de la materialidad de formas lingüísticas. Dado que ninguna de estas dos actividades es un atributo inherente del sujeto sino que ambas son aprendidas culturalmente, la única manera de acceder a ellas es a través de la toma de conciencia del sistema con el que el sujeto crea y recrea en forma constante. Por lo tanto, el proceso por el que se aprende a conocer en qué consiste y cómo funciona la lengua requiere una mediación. De ahí que la vinculación entre el dominio progresivo de la gramática de una lengua, la lectura y la escritura solo puede lograrse a través de instancias formativas. La decisión de relacionar en el título gramática y escritura responde estrictamente a la convicción de que al abordar la lectura del modo en que lo hicimos en este trabajo supone necesariamente estar ocupándonos ya de la escritura. Y esto, como ya lo señalamos, no tiene como propósito la reproducción de un modelo sino la enseñanza oportuna, consciente y creativa del lenguaje. 2. ¿Por qué ‘posible’? Simplemente porque se puede lograr. Porque como profesores debemos dejar de concebir escritura, lectura y gramática como objetos de enseñanza escindidos y que poco tienen de vincular entre ellos. En la medida en que pensemos la enseñanza de estos tres ejes como compartimentos estancos, seguiremos viendo la lectura y la escritura como instancias diferentes de enseñanza y la gramática como un conocimiento de escaso valor explicativo. La pos