Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | страница 1141
(2012), diremos que la relación que establecen los docentes con el
saber está atravesada por su historia y sus representaciones sobre el
conocimiento y el rol del docente universitario, además de la valoración que atribuye a su objeto de saber.
En el nivel superior de enseñanza, los docentes suponemos que
nuestros estudiantes “saben escribir” cuando ingresan, mucho más,
cuando llegan a tercer año y hablamos de la didáctica de la escritura:
aquí planteamos teóricamente los modelos de composición escrita, la
evaluación de la escritura, la competencia funcional –y digital- en escritura, analizamos el diseño curricular en función de lo que plantea como
contenidos para cada año de la enseñanza, secundaria en nuestro caso,
criticamos lo que se hace mal, pero ¿enseñamos a escribir?, ¿reflexionamos sobre vuestra práctica de enseñanza?
Los cuestionamientos sobre la propia práctica surgen de la lectura
de los aportes de Zabalza (2004), Bolívar (2002), Edelstein (2011), Brito,
Cano y Finocchio (2010), Carlino (2005), entre otros, que despertaron la
necesidad de investigar nuestras prácticas como docentes universitarios, considerando la responsabilidad social inherente a nuestra praxis.
Comenzamos a registrar nuestra práctica y las reflexiones que surgían
de ella como punto de partida para generar cambios.
Estas inquietudes nos han llevado a intentar recorrer otros caminos
más cercanos al aprendizaje de los estudiantes. En tercer año del profesorado en Lengua y Literatura abordamos las didácticas en la asignatura Planeamiento Curricular del área Lengua y Literatura. Observamos
que hablábamos con nuestros alumnos de didáctica de la escritura pero
ellos no habían tenido ningún acercamiento al aula de nivel secundario
como docentes, sólo poseían la experiencia como alumnos, lo que Trilla, en Camilloni (2012) caracteriza como rasgo escolar: “la escuela es un
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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