Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 1127

ciones de este autor polemizan con las ideas decimonónicas sobre la literatura como un sistema cerrado de influencias recíprocas entre autores y obras, muy arraigada en la crítica literaria del período. Sobre esta polémica comenta Sinopoli (2002:174): Una vez formulada la idea de arte como intuición pura y como acto individual y autónomo, el llamado idealismo croceano no asigna valor cognitivo alguno al concepto de género literario, que en la terminología croceana se reduce a un “pseudoconcepto”, es decir a un puro nombre que posee una mera función nominadora e historiográfica y que, sin embargo, no sirve para comprender o generar la creación artística. Queremos señalar, a partir de la cita, el peligro que supondría el género como herramienta de lectura. Esta noción –como dice Sinopoli– más que nada historiográfica podría provocar límites formales que tienden a homogeneizar la lectura de los textos literarios, no solo en su descripción sino también en su abordaje didáctico. Evidentemente el género literario es una configuración histórico-cultural insoslayable que inscribe al texto peculiar en una tradición, y permite que autor y lector se integren a ella. Tanto es así que, como sabemos, los géneros literarios clásicos son básicamente tres: lírico, narrativo y dramático. En este sentido dice Charaudeau (2012: 14): Una idea fundamental que se deriva de la tradición literaria es que el concepto de género es necesario para la inteligibilidad de los objetos del mundo. Es necesario poder identificar similitudes y diferencias con el fin de configurar el sentido, las similitudes y diferencias que culminan en el establecimiento de categorías que sirven de modelo o de contramodelo de producción y Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 1111