Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 1126
el género es la puerta de entrada a la relación del texto con una cultura y una tradición. Este objetivo tiene un papel preponderante y
estructurador en los contenidos curriculares. Por ejemplo, en la
fundamentación del programa de Literatura de Tercer año de Ciclo
Básico 2007 –el primer acercamiento en Secundaria a los estudios
literarios– leemos (pág. 5):
Todo el fenómeno literario lo podemos estudiar como una interrelación de estructuras; como un conjunto de sistemas fusionados entre sí; todas las obras literarias de la historia constituyen un elemento estructurado culturalmente y percibido como
una totalidad histórica y actual.
En el primer año de bachillerato (educación media superior) se
dice (pág.4): “el programa debe desarrollar los tres géneros tradicionales, integrando, como mínimo, tres autores clásicos representativos de la Edad Media, Siglo de Oro y Romanticismo”. En el perfil de
egreso del alumno de sexto año, al final del recorrido curricular,
uno de los objetivos es “identificar el género al que pertenece un
texto literario y reconocer sus elementos estructurales básicos y sus
recursos lingüísticos” (pág.4). Como se puede apreciar, desde el primer curso de Literatura de Secundaria hasta el último se insiste en
el género como principio rector de análisis de los textos.
Ahora bien, ¿no sería posible cuestionar el género literario, que
se naturaliza en los programas? Valga como ejemplo de este cuestionamiento las polémicas ideas de Benedetto Croce, que a principios del s. XX en su obra Breviario de Estética, promueve una comprensión singularizadora de la obra literaria y considera intelectualista y falso el acercamiento desde el género literario. Podemos tomar en cuenta el planteo de Croce a modo de advertencia. Las no1110
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas