Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 1069

Espacio para las incertidumbres, las dudas, las limitaciones Lejos de pensar que la propuesta expuesta ha superado las dificultades observadas en la formación de los futuros maestros, la misma genera nuevas dificultades e interrogantes entre los que elegí compartir solo algunos para abrir la discusión. Uno de los aspectos que resulta problemático es el marco referencial desde el cual nuestros estudiantes receptan ciertos señalamientos en torno de sus posibles prácticas de enseñanza, conjeturadas en el marco de la cursada de la materia, o incluso en los espacios de asesoramiento o taller de diseño. Es recurrente escuchar frases que van desde el “¿está bien lo que hice?” o “¿está mal?” al “¿qué quiere que ponga en la planificación, profesor”, cuando son interpelados en la posibilidad de realizar múltiples lecturas de un texto, esbozar una interpretación propia del material didáctico propuesto, o aceptar un señalamiento de orden didáctico ante una actividad o consigna. Se reflejan así dos problemas: la obturación reflexiva que implica una constante recepción valorativa (esto está bien o mal) de los señalamientos y la dificultad para poder pensar la evaluación como parte de un proceso y no cómo una resolución inmediata. Me pregunto, ¿cómo lograr desacomodar, descolocar, contrapesar esas dicotomías valorativas, cuyo motor se halla no solamente en las propias biografías escolares, sino además, posiblemente, en una formación que también recae en el “afán metodológico” que antes describía? Del mismo modo, aún hoy no he logrado encontrar un sistema de evaluación que suponga la idea de un proceso de construcción y que no sea vivenciado desde este lugar persecutorio en el que “aún no han logrado dar” con las que entienden son mis expectativas (personales) a Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 1053